
En diciembre de 2008, la KAAD creó la "Fundación KAAD Peter Hünermann" bajo los auspicios de la diócesis de Rottenburg-Stuttgart, que lleva el nombre del primer fundador, presidente durante muchos años (1985-2002) y presidente honorario de la KAAD. La fundación está destinada a apoyar la labor educativa y de antiguos alumnos de la asociación, en particular la creación de redes profesionales, y se hace cargo principalmente de las iniciativas de antiguos alumnos, ex alumnos y becarios que no pueden financiarse con el presupuesto ordinario.
Desde 2011, la Fundación KAAD concede un premio anual en colaboración con los comités asociados y las asociaciones de antiguos alumnos. Se concede a exalumnas o exalumnos de la KAAD que hayan regresado a su país de origen y que hayan destacado por sus logros académicos de relevancia social y/o por su compromiso (voluntario) cívico o eclesiástico.
En colaboración con comités asociados y asociaciones de antiguos alumnos, la KAAD-Stiftung concede desde 2011 un premio anual a antiguos alumnos que hayan regresado a su país de origen y hayan obtenido logros académicos destacados de relevancia social y/o compromiso (voluntario) cívico o eclesiástico.


